
El pasado miércoles 25 de marzo dimos un paso fundamental en el calendario escolar de este año. Nos reunimos como Subcentro de Apoderados para nuestra primera sesión oficial, un espacio que, más allá de los puntos en tabla, representa el compromiso de las familias con el entorno donde crecen y se forman nuestros hijos.
En este primer encuentro, pudimos abordar diversas temáticas que marcan la hoja de ruta para los próximos meses, siempre con el objetivo de mejorar la experiencia educativa y la convivencia interna.
Un enfoque en la empatía
Uno de los pilares de nuestra conversación fue la necesidad de humanizar la educación. Conversamos profundamente sobre la importancia de generar espacios de formación para nosotros, los adultos, especialmente en temas tan sensibles y necesarios como la neurodivergencia. Entender cómo apoyar a nuestros hijos frente a eventos complejos y cómo reaccionar con empatía ante la diversidad es una prioridad que queremos trabajar de la mano con la institución.
Además, el sentido de pertenencia se hizo presente al recordar a quienes han dejado huella en nuestra comunidad, como la querida «Tía Rosita». Acordar gestos de memoria colectiva refuerza los lazos afectivos que nos unen como comunidad escolar.
El proyecto deportivo
Durante la reunión, compartimos los detalles de la postulación de nuestro proyecto deportivo al «Banco de Ideas« para el desarrollo de la comuna de Renca.
Este proyecto nace de la convicción de que el deporte es una herramienta de transformación social clave para nuestros jóvenes. Actualmente, nos encontramos a la espera de los resultados con mucha esperanza, sabiendo que, de ganar, no solo se beneficiará nuestra escuela, sino que estaremos aportando activamente al bienestar y crecimiento de nuestros estudiantes.
Compromiso, gestión y orden
La reunión también sirvió para poner orden en la casa. Hablamos de la importancia de la corresponsabilidad, entendiendo que cada aporte y cada gestión se traduce en beneficios directos para los estudiantes. Asimismo, reforzamos la relevancia de la participación constante; la voz de cada curso es vital para que las decisiones sean representativas.
Esta primera reunión nos deja un mensaje claro: cuando los apoderados nos organizamos con respeto, visión de futuro y buscando el diálogo con la Dirección, los resultados siempre benefician a lo más importante que tenemos: nuestros niños y niñas.




